POEMAS DE CAMARADA MIRIAM

Con júbilo revolucionario reproducimos por primera vez públicamente los poemas de camarada Miriam que conocimos en prisión y circularon muchos años clandestinamente en las Luminosas Trincheras de Combate del Perú.


                          



POEMAS DE INICIACIÓN 

Elena Yparraguirre Revoredo


                                                                                                               Estación Naval Isla San Lorenzo 1992
                                                                                                                  Penal Militar Base Naval del Callao 



POEMA Nº 1

Y mi corazón
desgarrado
hasta agrietarse
toca las pupilas
de mis ojos
buscando bañar
mi cuerpo en llanto.

Pero mi alma
templada
en acero
rojo comunista
lo detiene
y se yergue encabritada
cabalgando
por los voluptuosos
Andes combatientes
desafiando
las tormentas
de las estrechas
costas del Pacifico
y deslizándose
suave, tierna
cual espada toledana
por los caudalosos
ríos de la selva
es mi tierra,
es mi pueblo,
es la nación
que se está forjando
en ardorosa guerra popular.

Y entonces mi pasión
así alimentada
transforma el dolor en fuerza y lo eleva al canto
y canto:
ya no será contigo
ni mañana
pero pronto, muy pronto
¡Todo el poder
para el Partido y el pueblo!

Estación Naval de la Isla San Lorenzo,
Octubre 92.


POEMA Nº 2

Porque veo en tu mirar
el deseo de encontrar
el más allá
del presente
¿Conquistar el dos mil?

Porque veo en tu mirar
el lento divagar
entre la paz y la guerra
el orden y el desorden
la quietud y la inquietud
del alma.

Porque veo en tu mirar
el futuro cabalgar
de los potros encabritados
al corazón
de las batallas.

Porque todo eso
veo en tu mirar
te digo:
el mundo te pertenece
¡Salta, conquístalo
Y adiós!

IDEM, Oct. 92 



POEMA Nº 3

Sepultada viva
en mi tumba
por mis más fieros
enemigos,
brindo cada mañana
con la magnifica vida
que engalanada
me saluda
pletórica de entusiasmo
por haber ganado
la batalla
por ahora.

Y con el puñal
arrebatado
a su contendora
en la mano
traza mi destino:
el largo tormento
de la lenta agonía.


Que yo comunista
hasta el final
decidida lo transito
pues he sido escogida
para aquí mismo
desnudar
la entraña cruel
y genocida
de la reacción
y el imperialismo
y arrancada
la apariencia
develada quede
su esencia
para condena
y ejemplo
de los comunistas
y pueblos del mundo.

Por eso, pues camaradas
sepan que yo sufro

sí sufro con dolor
pero ¡con honor!

IDEM, Nov. 92




POEMA Nº 4

Hundida en el martirio
de la amarga soledad
capitulaba ante el llanto
y me negaba a ver
la profunda verdad

Cuando llegó tu voz camarada.
Fue como el primer grito
de combate del recién nacido,
como la alegría sangrante
de la mujer parturienta
como el deseo ardiente
del hombre
por el fruto prohibido.

Cuando llegó tu voz camarada
Enalteciste
la comunista bondad
borraste toda
la ansiedad

e hiciste brillar
otra vez la verdad.

Cuando llegó tu voz camarada
Y sublevada
me dije
¿Solo? ¿sola?
no, juntos por lo mismo
con el Presidente Gonzalo,
con el Partido
y los comunistas del mundo
en la larga, cruenta
pero victoriosa
brega por el comunismo.

IDEM, Feb. 93 




POEMA Nº 5

Siento por la
suerte de mi guerra
orfandad fatal,
en salto, atadura.
Proseguirla
digo sin cordura
sería convertirla
en aventura.
Lloro, pues, yo
que la he parido
quiero apagar
hoy día su bravura.
¡Qué locura!
Ando pues, mi
pena aún perdura;
conquista final
es meta insegura.
Debo mirar
verdad tan cruda
antorcha vital
desata mi rojura.
Temo romper
unidad tan dura,
ardor brutal
de desgarradura
¡Qué tortura!
Sufro por él
y su desventura:
ausencia total
en vida sepultura.
Pienso es el
Jefe del Partido
dirección cabal,
de clase dictadura.
Grito: halla
fin a mi suplicio;
solución genial
evita torcedura.
Creo en ti
bella criatura
de luz sin igual
alumbra mi negrura.
¡Eres jefatura!


IDEM, Dic. 92.



POEMA Nº 8

Siento
tu magnífica presencia
enfurecido
cual felino salvaje,
impedido de lanzar
el zarpazo decisivo,
pues ha sido
aprisionado
en la mitad
del justo y brillante
recorrido.

Siento
tu magnífica presencia
adolorido
cual padre en sollozos,
obligado a cerrar
su corazón aún vivo,
pues ha sido
arrebatado
de sus hijos

en plena formación
de su sentido.

Siento
tu magnífica presencia
enardecido
cual Zeus pero hombre,
roto el umbral
de la cordura y sensitivo,
pues ha sido
embriagado
de amor por la mujer
que arrancaron de su nido.

Siento
tu magnífica presencia
esclarecido
cual dialéctica materia,
presta a dar
el salto genial cualitativo,
pues ha sido
encomendado
a continuar
el desarrollo
hoy día
perseguido.

Y siento
tu magnífica presencia
comunista,
cual combate de titán
horadante, optimista,
martillo constructivo,
pues ha sido
predestinado
a edificar
aquel nuevo mundo
prometido.

Ni en la emoción
sentimiento pasión o la razón
es aquí
cuando siento
en tu magnífica presencia
algo que es divino

y te veo ¡ya!
presente, real, definitivo.


PENAL MILITAR BASE
NAVAL DEL CALLAO, ABRIL 93.




POEMA Nº9

Caminando,
años de lucha transcurren,
puño en alto,
frente altiva,
vas contra la corriente.

Bajo tus pies,
grandes imperios se hunden
en lenta agonía
pero inexorable muerte.
Tres montañas se derrumban,
en la cruenta alegría
del decisivo embate.
Rascacielos se transforman,
a plena luz del día
nuevas trincheras de combate.

De tus manos
hechos polvo tigres caen
en tal vez ironía

pero bien
merecida suerte.

En tus ojos
nuestros hijos se defienden:
hermosa y bravía
ella, llamarada ardiente
es una adolescente;
fortaleza y acero puro
él, mas no está maduro.
En Rumbo futuro irán
pues, los dos están bañados
con la luz que tú le diste.

Y al cinto,
rugientes masas responden
con digna pleitesía:
¡ve adelante
Presidente!

Avanzando,
nuevos mundos se conforman

en guerrera melodía
de un inigualable arte;
comunes acciones crean
rica sabiduría,
como maravillosas mentes.
Al fin los hombres viven
en final armonía
pero inagotable fuente.

(Mayo 93) 





POEMA N°10

Si el recién nacido hablara,
la joven cantara,
el hombre sufriera
o el anciano recordara,
sería a ella
a quien llamara.

Aquella que
por maravillosa
y más alta
creación organizada
de la materia,
paga aún
y por largo tiempo
todavía
la imperfección
de cargar en su vientre
a aquél o aquellos
que la tierra
hoy han de poblar.


Ella, quien
no importa
el color,
la edad,
la sangre
ni el propio pensamiento,
acude siempre
en el tormento
de su flecha
disparada al viento
pues si no lo hiciera,
su noble corazón
se le estrujara.

La misma que
en la ruta final
debiera
de aquellos recibir
la ternura
y el amparo,
el cuidado y el aliento,
que sin interés
alguno
ayer mismo
a cada uno
diera.
Con su lucha
cargada
al hombro
y el pecho
hirviendo
de pasión,
ternura y rabia
por la condición
humana
que no acaba
de salir
de tan profunda
infeliz preñez.

Ella
mujer madre
proletaria,
campesina,

casera o combatiente
fuera,
aquí presente está
así en su viaje yaciera.

IDEM, MAYO 94.





POEMA N°11

Son las calles
de la ausencia
del Partido.
Es la ruta
de la cuota
de la guerra.
Es que tú
no estás
ya más
conmigo.

Me resisto
a transitar
por esa vía;
me rebelo
ante la vida
tan injusta
y le ruego
volver
a estar
contigo.

No fui yo
ni has sido tú,
fueron ellos.
¡Que el fuego
los consuma
sin desvelo!
¡Que las piedras
lluevan en sus días
y que el pueblo
los condene para siempre!

(Junio 93) 





POEMA N°13

Dos mujeres
como yo:
una tierna
otra anciana,
curtidas caras
cobre capulí.
Ya no hay poncho,
sí el sombrero,
trenzas ralas
al desaire
y las faldas
desflecadas.

Dos mujeres
como yo:
una sana
otra enferma,
rajadas manos
cortan alhelí.
Ya no hay mula
sí el cabrero,
hierbas malas
del desaire
y las sendas
despobladas.

Dos mujeres
como yo:
una quieta
otra inquieta
extraños ojos
brillo frenesí.
Ya no hay vela
sí el mechero,
mudas balas
en el aire
y las hondas
replegadas.

Dos mujeres
como yo:
una llora
otra implora
rugiente cuota
clama para sí.
Ya no hay nada
sí el sendero,
rojas tumbas
en los Andes
y las masas
levantadas.

Dos mujeres
como yo:
una canta
otra encanta
valiente tropa
combatió aquí.
Ya no hay guerra
sí el guerrero
bravas olas
del futuro
y las gestas
comenzadas.

IDEM, NOV. 93.




POEMA N° 14

I
El pueblo
se ha quedado vestido
y la feria
anochece vacía.
Otra vez
su combate sin rumbo,
su esperanza perdida
¿Porqué
tú mi manantial solitario
en el desierto
me dejas de repente
sin agua?

II
Se alzaron
nubes oscuras
sabiondas sonrisas
y muecas triunfales
de hienas corroídas.

Sin perfume de flores
los campos
son senderos cerrados
los cerros
como niños sin pecho.
Pero la vida es lucha
y lo nuevo necesidad

III
Forjado el río
prosigue su curso.
Al fondo,
bullicio de piedras creciente.
Orillas de paja
sedientas de fuego.
El Partido acerado
de nuevo
despliega el incendio
y el pueblo
reinicia
combate con rumbo,
remonta el camino escarpado

cubierto de escarcha
y conquista la cumbre.

MAYO 94 (Basado en Jeremías, 12)




POEMA N° 15

¡Abrieron incautos
las ventanas de la noche!
y un rayo fulminante
del invierno trastocó
la dirección del movimiento.

Quedó el cuerpo infeliz
descabezado,
en las tinieblas hundido
en el llanto aturdido,
en el caos desconcertado.

El chirrido primaveral
de los insectos se oyó.
Y fue negado por sus fieles
contado entre malvados
y fue vivo sepultado.

De pronto su voz
tibia en el otoño

la de la clase combatiendo,
la del Partido dirigiendo,
la del jefe resolviendo.

“¡Terminar aquí
replegar por buen tiempo
nuestra armada rebelión!
¡Nueva etapa debemos comenzar,
no dejemos de luchar
y por siempre la meta mantener!”

Pleno y absorto
de luz comunista,
estrella eterna,
energía,
ideología.

Descarnado pensamiento,
en la razón dialéctico;
sencillo lenguaje,
atrevido;
cabeza fría,

corazón ardiente.

Desarmado,
repleto,
de armas comunistas,
emprendió
combate nuevo
Enarboló la bandera
que caía,
salvarla invicta
es su guía.

Vi su firmeza,
proletaria,
vi su tenacidad comunista.
Cuán profunda convicción
en la nueva Decisión, Definición.

Mas el barro cayó,
el lodo negro
y putrefacto,
y cubrió

su hermoso cuerpo
y sentí dolor
porque no es suyo
sino mío,
de la clase,
del Partido.

Y la lluvia
lamió el fango
y su figura
limpia quedó,
de agua empapada,
de mármol rojo mojado.

Y el verano
del Partido,
reencendió
su brillantez
y mi canto.

Nuevamente su voz
la de la clase combatiendo,

la del Partido dirigiendo
la del jefe encabezando.
Y como ayer
será mañana,
hoy y siempre
¡con él, con Gonzalo,
el Presidente
hasta el comunismo!

DICIEMBRE 93 





POEMA N° 16

“Abatida hasta el polvo
está mi alma”
SALMO 119,25

Mi sangre comunista
hierve enardecida
mi furia no puede detenerse
vuelco mi ira al opresor
pero hoy,
no me urge su opresión.
Maldigo
la perfidia traidora
de falsos dirigentes
renunciando a su alma.
Hipocresía muda,
roca negra
en el camino abierto
por el jefe ausente.

¡Traición!

ofrenda siniestra
derrota de la guerra.
Pretensión inicua
destruir fortaleza del Partido.
Maldigo
cambio de alma
del combate
por ambición personal
en su contienda
y fantasmas
que bullen en su mente.

Los muelo en carne viva,
desentraño su negrura.
Sean carroña,
polvo esparcido al viento.
Llueva encima
condena recia
del proletario puño de hierro,
del pueblo
del Partido.
Desátese la maldición

maldigamos
maldigo yo,
maldice mi alma,
la sorda traición
que pudre en calma. 




POEMA N° 17

Nos persiguen
pues queman nuestras obras
al Bloque Escisionista,
hielan al tibio de corazón
cuán encienden el rumbo del Partido.

Nos enmudecen.
Es que causan nuestros cantos
heridas insalvables
con notas de acero luminoso
y conjugan rebeliones de la izquierda.

Nos sepultan
porque nuestras ideas
son fructíferas armas
sembradoras de raíces firmes
en la tierra aún fértil del repliegue.

Aunque de fuera
y desde dentro converjan

en su ataque
nuestra palabra sigue viva
y nuestro libre corazón combate.

Las negras olas
por más que intenten
lamer el cielo
jamás podrán lograrlo,
¡Camaradas!

JUNIO 94 




POEMA N° 18

Agónico el gigante
se ríe a carcajadas
y endulza con miel acaramelada.
Míralo de frente
es su rostro transitorio,
ve y descúbrelo desnudo
que su cuerpo está podrido.
Arranca su careta
dale una voltereta
y toda clara, toda neta
su otra cara salta:
el hambre, el atraso, la matanza
de la clase y de los pueblos
que luchando resisten el embate.
Sus dos caras velas:
París y Ruanda
New York – Somalia.

Arrogante despliega
su ofensiva

en la curva del repliegue
aspirando a ser dueño de la tierra.
Pregona “Ha muerto el socialismo”
vocifera “fracaso del Marxismo”
y niega la Meta Comunista.

Está así la lucha, camarada,
encarna el Marxismo.
Encarna el Marxismo-Leninismo-Maoísmo,
encárnalo y aplícalo de veras,
construye Partidos Comunistas,
defiende las conquistas de la clase
y prepara nuevas guerras del futuro.

JUNIO 94 






POEMA N° 19

Nosotras . . . y mamá y papá
nosotras . . . y el colegio,
nosotras . . . y la playa,
nosotras . . . y Lima,
nosotras . . . y la “U”
Él o él o él . . . y nosotras,
nosotras . . . y nosotras.
¿Siempre nosotras?
Yo y la opresión
yo y los de abajo,
yo y la revolución
yo y el Partido.
El Partido y yo,
las masas y yo;
el Partido y nosotros,
el Partido y las masas
el Comunismo.

IDEM, JULIO 94




POEMA N° 22

Pervivo en el no ser
las olas lloran en lento arrullo
al ser que en vientre muerto
al polvo pronto ha de nacer.

Mientras la escisión serpea
y hay fuerzas que cabalgan como quieren.
Son los mismos de la cita distinta
Y la meta distante de este azar.

Ayer nomás, en el hilo conductor
mi tiro era más fuerte.
Herramienta clave de la historia
forjaba el instante de infinito
de la clase proletaria
marcando el engranaje de su guerra.

No es el dedo de un dios imaginado;
lógica crueldad del enemigo,
natural misión de la derecha.

Es el ser de la historia.
¿A qué extrañarse actor consciente
de la ley de su proceso?
Mi rumbo no ha cambiado
pero todo ya es distinto,
mis hechos, aquellos, ya no me pertenecen,
los nuevos dependen de mis manos...

Y el futuro, siempre será nuestro.

AGOSTO 94 





POEMA N° 28

¡Aplastar la línea revisionista!
¡Derrocar el Bloque Escisionista!
(Coro)

Camarada, escucha
escucha camarada.
Estas enfermo
y la enfermedad
ataca tus ojos de ceguera
y ensordece tus oídos
¡Arroja la pus revisionista!

Si dices defender la guerra,
demuestra ser izquierda
y por ella a quien veneras
y hoy celebras
eleva tu mirada del fango
y afina tus oídos.

Se trata de un viraje

la dirección del Partido
está usurpada
y la guerra marcha a su derrota
¡Pérfidos quieren destruirnos!

Sin nuestro jefe al frente
hoy es imposible la victoria,
voltea, extiende tu mirada
de bandera encarnada,
ayer era una cosa
hoy día es otra.

Te dicen “no ha pasado nada”
y la garantía de triunfo
está en prisión.
Te dicen “somos capaces”
y no atan ni desatan,
necios, cosechan derrota y destrucción.
Levantan Jefatura
y separan pensamiento de persona,
pero ¿dónde están tus ojos rojos
que ya ni mirar saben?


¡Arroja la pus revisionista!
¡Derrocar el Bloque Escisionista!

Hacer acciones no es desarrollar
Y tener un puesto no es dirigir.
La cuestión es el alma,
es la línea, es el rumbo
hacia la meta,
es la decisiva dirección proletaria
es el Presidente Gonzalo,
Jefe del Partido y la revolución,
nuestra jefatura.

Soldado de la guerra popular
se soldado en la no guerra
encarna la gran ley.
Mira; el viento sopla siempre
y no habrá nadie que logre
borrarnos del lomo de los cerros
ni del alma de los pobres.

Defiende la invencible guerra popular,
preserva tu Partido,
no temas al fracaso.
Que tu alma no se pudra

Camarada, escucha
escucha camarada.
¡Aplastar la línea revisionista!
¡Derrocar el Bloque Escisionista!

PMBN Callao, 17 de Mayo de 1,995




POEMA N° 29

Llevamos a Marcela y su fusil.
Era un sol de día ocultando su dolor.
Ella era nuestra,
de donde tres surcos son amor, tierra,
alimento, abrigo y tormento.
De los de choza y tapial
de aquí donde se empuña la pena sin tregua
y sólo se ríe de esperanza.
De ahí a donde por el voto llegan
a traficar con el musculoso sudor
que carga y carga y no descansa.
De donde cae el sol apagando a los hombres,
acallado sustento puesto al margen;
los del saralagua, del suelo y pellejo,
comedero sin mesa y puro fogón de champas,
aporte de las punas.

Donde silbó el viento rojo
llamándote, levantándote, rebelándote
brincaba ella de contento

yendo al bienestar de sus combates,
colmada convicción de su frescura
hermosa grana de los cerros proletarios,
cantaba:
“¿Y quien dice que no es canto
el cuchillo en el pecho del que oprime,
explota y manda a los de abajo?”

Y partida su juventud
por el río negro,
ciega constante afanosa
en arrollar combatientes,
no quebrantó su ejemplo...
y sus carnes ¡tierra!
y sus huesos ¡nación!
Y su sangre ¡comunismo!

PMBN Callao, 17 de Mayo de 1995
























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