Carta de las prisioneras políticas del Penal de Ancón II a la Dra. Marisol Perez Tello


12 de agosto del 2016

Señora Ministra de Justicia

Doctora Marisol Pérez Tello


Señora Ministra:

Con toda la consideración y el respeto que alcanza a su alta investidura, nos dirigimos a usted con el propósito de elevarle una petición de justicia.

1. En primer lugar, somos un pequeño grupo de 25 prisioneras mujeres condenadas con el Decreto Ley 25475 dado por la dictadura de los años 90’s, para los llamados delitos de terrorismo; entre nosotras hay un tercio de internas de 60 a más de 70 años de edad, otro tercio de 50 a 60 y el último tercio de 40 a 50; nuestras penas fluctúan entre 25, 30 y cadena perpetua, de las cuales ya hemos cumplido 24 años de prisión efectiva sin beneficio alguno.

En estas dos décadas y media transcurridas de encierro, se nos aplicó una Ejecución Penal también altamente restrictiva y más allá de la ley nacional e internacional, así por momentos se nos concentró en lugares alejados de la familia, en centros militares o centros civiles policializados, luego en centros especiales de máxima seguridad, después se nos dispersó por todo el país, y desde el comienzo se nos aisló y hacinó hasta 8 en una celda de 3 x 3 de dos camarotes, baño incluido, sin salir 24 horas al día o con solo 1 hora al día de patio por pequeños grupos. Y hoy se nos ha confinado sin normatividad que conozcamos.

Precisamos que entre nosotras hay sobrevivientes del genocidio de El Frontón, Lurigancho y El Callao, de junio de 1986, así también del de Canto Grande en mayo de 1992. Mas la totalidad, sin excepción alguna, fuimos objeto de maltrato y vejación de nuestra condición de mujeres, durante los días de detención.

Incluso en junio último la compañera Margot Liendo Gil, de 67 años de edad, ha sobrepasado en 3 años ya su pena cumplida de 25 años en el 2013; y esto debido a la disposición política de abrirle nuevo juicio por hechos ya prescritos y que nunca estuvo involucrada ni como autora intelectual o material. Similar es el caso de a compañera Victoria Trujillo Agurto, quien en agosto del 2014 cumplió su pena, pero igualmente le impiden su libertad por un caso nuevo que no es delito.

Hay además, cinco con cadena perpetua y entre 50 a 75 años de edad, sin posibilidad de revisión hasta cumplir los 35 años de prisión efectiva.

Más allá de la prisión, a quienes ya cumplieron su pena y si lograron salir en libertad se les ha aplicado una política persecutoria de seguimiento y un conjunto de medidas excluyentes de la sociedad entrabando o impidiendo su reincorporación social, no rige la reducción de la pena por trabajo o estudio, menos la liberación condicional.

Y si esta es nuestra situación, conocemos que en otros penales de mujeres del país hay casos similares al nuestro y calculamos un aproximado total de 50 casos de mujeres condenadas por el mismo tipo de delito.

En síntesis, hace casi 25 años enfrentamos una ley sustantiva de excepción, una ley procesal especial de excepción y un régimen de ejecución penal también de excepción, lo que constituye un Derecho Penal del Enemigo totalmente discriminatorio que se suma a la política excluyente de la sociedad con los ya liberados, manteniéndose en la sociedad una sistemática estigmatización.

2. Pero si tal es nuestra situación, poco se conoce o expresamente no se quiere ver que en la bicentenaria historia republicana nunca hubo una población femenina penitenciaria como la por nosotras expresada: una brutal agresión contra la mujer por más prisioneras que seamos. Tantas mujeres detenidas, con penas tan largas y con tantísimos años de encierro constituyen condiciones negadoras de las Reglas mínimas de las NN.UU. Para todos los detenidos y contrarias a Belem do Parà, normativa específica favorable a los derechos de la mujer.

3. Por las razones expuestas pedimos, Señora Ministra, que en su digna gestión a empezar pueda usted venir a tratar esta problemática particular femenina, o en todo caso se sirva Usted disponer se trate y se dé la respuesta más saludable, en aras de demostrar la madurez democrática que el país necesita. En América Latina hay nuevos vientos, Cuba, Colombia lo demuestran ¿Por qué no el Perú, próximo a celebrar el bicentenario de la República independiente? Y, fecha para la cual tendremos hasta 30 y más años de prisión efectiva en testimonio opuesto a la democratización que el pueblo demanda.

Siendo justa nuestra petición y al amparo de este derecho tenemos la seguridad que Usted nos atenderá.

Muy atentamente,



VICTORIA TRUJILLO AGURTO                                                        IDA MENDOZA MATEO
Delegada                                                                                                                Delegada




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