PRONUNCIAMIENTO: ¡COMPAÑERO ÁLVARO ESPEJO SEBASTIÁN: VIVES EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO!

El Comité Nacional de Prisioneros Políticos y Prisioneros de Guerra del Perú denuncia ante la opinión pública nacional e internacional la muerte del compañero Álvaro Yoni Espejo Sebastián, de 50 años de edad, prisionero político desde hace más de 20 años, muerte según el parte médico debida a neumonía y tuberculosis miliar, pero que en los hechos es parte de los viles asesinatos contra los mejores hijos de nuestro pueblo por haberse rebelado contra el viejo orden de opresión y explotación del Estado peruano luchando por un mundo mejor. Las pésimas condiciones de prisión en todos estos años, la escasa atención médica, la deficiente alimentación, los tratos crueles y la permanente campaña de hostigamiento, han llevado a que varios prisioneros políticos enfermen gravemente o incluso fallezcan producto de esa política de odio y venganza que la reacción peruana aplica contra los prisioneros políticos. 

Nuestro compañero Espejo, al igual que miles de prisioneros, sufrió desde su detención la tortura, la incomunicación absoluta, el aislamiento de sus familiares, la mala alimentación, la desatención médica, el traslado a diversos penales del país. La tuberculosis es una enfermedad perfectamente tratable y curable pero en las condiciones en que se hallan los prisioneros políticos, toda enfermedad tiende a agravarse por la deficiente alimentación y atención médica y la persecución política contra los prisioneros, pese a la solidaridad y los esfuerzos de compañeros y familiares. En su caso, estuvo recluido en los penales de Canto Grande, Yanamayo (a 4 mil metros de altura) y Piedras Gordas, manteniendo siempre la moral revolucionaria y sirviendo al pueblo de todo corazón. 

En la actualidad, el Estado peruano prosigue aplicando una política represiva contra los prisioneros políticos y de guerra con el objetivo de mantenernos ilegalmente en prisión por siempre. El caso más flagrante es el del prisionero político y prisionero de guerra Abimael Guzmán Reinoso, Presidente Gonzalo, que a sus 79 años de edad y con un delicado estado de salud, se encuentra en aislamiento absoluto desde hace 21 años en el Penal Militar de la Base Naval del Callao. Condenamos su aislamiento, saludamos la solidaridad llegada desde diversas partes del mundo y no cejaremos en nuestra lucha por su libertad y la de todos los prisioneros políticos.

No solo nos niegan los beneficios penitenciarios sino que hasta abren nuevos juicios para impedir la libertad de quienes han cumplido sentencia. Tal es el caso de los prisioneros políticos Osmán Morote Barrionuevo y Margot Liendo Gil que han cumplido su sentencia de 25 años de prisión y se les ha inventado un nuevo proceso para evitar que salgan libres. Son 7 los prisioneros condenados a cadena perpetua, pena inhumana de permanente tortura convirtiendo al interno en objeto que se deshecha en vida. En el caso del prisionero político Víctor Zavala Cataño, intelectual de reconocida trayectoria con más de 80 años de edad y 22 de prisión efectiva, se encuentra muy delicado de salud y sin tratamiento especializado. La prisionera política Margi Clavo Peralta padece cáncer y el Estado peruano se desentiende de su atención que es cubierta por sus familiares y compañeras de prisión. El ex prisionero político Oswaldo Quispe es detenido en Argentina a pedido del gobierno peruano para ser extraditado. ¡Condenamos estas agresiones! ¡La persecución política debe terminar!

El Comité Nacional de Prisioneros Políticos y Prisioneros de Guerra reafirma su posición de luchar por Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional que es necesidad del pueblo, la nación y la sociedad peruana. Rechazamos la actual legislación antiterrorista que criminaliza la lucha popular, la persecución eterna a los prisioneros políticos y de guerra, las interminables requisitorias, el odio contra los marxista-leninista-maoístas, pensamiento gonzalo, los comunistas, revolucionarios y luchadores sociales, las leyes que niegan derechos fundamentales como la del llamado negacionismo, la Ley de Reforma Magisterial, ley de expulsión de maestros, Ley de Servicio Civil, etc. Son más de 20 años desde que la guerra interna terminó, pero siguen habiendo más de 300 presos políticos y prisioneros de guerra; y los problemas derivados con su secuela de muertos, desaparecidos, torturados, violados, desplazados, expatriados, requisitoriados representan una gran herida abierta que el Estado peruano con ceguera histórica mantiene, negando derechos fundamentales y desenvolviendo represión contra el pueblo. ¡Basta ya! ¡La libertad es un derecho! Hacer la revolución no es un delito, es el derecho de los pueblos contra la opresión y explotación.

¡ABAJO LA PERSECUCIÓN POLÍTICA CONTRA LOS PRISIONEROS POLÍTICOS 
Y DE GUERRA DEL PERÚ!
¡SOLUCIÓN POLÍTICA, AMNISTÍA GENERAL Y RECONCILIACIÓN NACIONAL!
¡COMPAÑERO ÁLVARO ESPEJO SEBASTIÁN: VIVES EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO!

Enero del 2014 
Comité Nacional de Prisioneros Políticos y de Guerra del Perú
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