¡17 DE ABRIL DÍA INTERNACIONAL DEL PRESO POLÍTICO!


En el Perú se desenvolvió una guerra popular marxista-leninista-maoísta dirigida por el Partido Comunista del Perú desde el 17 de mayo de 1980; este proceso revolucionario tuvo por objetivo conquistar el Poder para construir la República Popular de Nueva Democracia, objetivo que guió desde su definición, preparación, inicio y desarrollo alcanzando el equilibrio estratégico, siendo su momento más alto julio de 1992.

El desarrollo de la lucha de clases del Partido y la revolución generó una Jefatura, el Presidente Gonzalo, quien reconstituyó el Partido en la década del setenta, dirigió la guerra popular hasta 1992 y propuso el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo concibiendo hoy la necesidad de ponerlo al mando como la ideología del proletariado en el mundo.

El Estado peruano a través de sus diferentes gobiernos combatió la lucha revolucionaria de 1980 tildándola de terrorismo con una política genocida, dentro de ésta concibió la legislación antiterrorista fuera del ordenamiento legal vigente y como continuación de las leyes de excepción dadas a comienzos del siglo XX por las dictaduras abiertas para combatir a los comunistas principalmente.

Prosiguiendo con esa misma línea y bajo la dictadura fujimorista en los noventas la legislación antiterrorista fue ideada y aplicada como un arma constitutiva de su guerra contrasubversiva, incluyendo factores ajenos al derecho como los criterios militares o policíacos de centrar en seguridad y pospone los derechos de las personas, introduciendo la concepción del Derecho Penal del Enemigo que parte por considerar la peligrosidad potencial de la persona como elemento decisivo del delito y no así el hecho delictivo; reduce al individuo a cosa, a no persona quitándole todo derecho en aras de defender la seguridad en abstracto, imponiendo ley sustantiva de excepción, ley procesal de excepción y ley de ejecución penal de excepción; de los cuales derivan juicios militares, tribunales sin rostro, penas draconianas de 35, 30, 25 años de carcelería con aislamiento y encierro unicelular, reemplazando la pena de muerte por cadena perpetua en aras de los “derechos humanos”.

Sistema legal derivado de la política imperialista norteamericana desde Reagan cuando se impuso el neoliberalismo y se atacó toda lucha revolucionaria en general y comunista en particular de “terrorismo” término acuñado por sus propias Fuerzas Armadas contrarrevolucionarias y desarrollado por Bush quien extendió esta política a todo el mundo, como se puede constatar en casos como los presos políticos vascos, kurdos, palestinos y sobre todo con los presos políticos del Perú.

En setiembre de 1992 el Partido Comunista del Perú vivió un problema de dirección política proletaria decisiva en la dirección de la guerra popular, con la captura de sus principales dirigentes y muy dolorosamente la de su Jefatura, produciéndose un descabezamiento en un momento en que nuevos, serios y muy complejos problemas vivía la revolución mundial.

Este problema de dirección redondeó el giro estratégico que se venía expresando en la Revolución Proletaria Mundial desfavorable a la revolución; en estas condiciones la perspectiva de la guerra era su derrota ya sea por la acción del contrario o por lenta extinción de las propias fuerzas, lo que se quiso conjurar con una propuesta de salida política que no fue nunca aceptada por la reacción peruana.

Ante esta situación el Partido Comunista del Perú entró a su IV etapa con una nueva gran estrategia: pasar de lucha política con armas a lucha política sin armas. La que costó la gran escisión del 93 por una nueva línea oportunista de derecha que aplicó los 4 cambios: de dirección; línea, Partido y guerra y devino en una línea militar burguesa que suplantó al principio de que el Partido manda al fusil por el fusil manda al Partido, la realidad de la lucha de clases por el movimiento fantástico de su cabeza; y, el Poder para el Partido y el pueblo por poder personal de caudillos, burócratas y anarquistas.

El Partido Comunista del Perú esforzándose en las más difíciles condiciones por superar su derrota logró derogar parte significativa de la legislación antiterrorista con una lucha legal ante los tribunales del Perú, producto de lo cual salieron en libertad miles de prisioneros políticos, lucha que incluyó tres exitosas huelgas de hambre de 20 y 30 días. Hoy de los diez mil prisioneros de guerra aún hay 300 de los cuales un tercio son mujeres.

Toda revolución tiene un costo y los comunistas nos forjamos en prisión, destierro y muerte, para nosotros es un triunfo haber mantenido las convicciones ideológicas en gran parte de la militancia pese a prisión, con tortura, aislamiento, encierro, incomunicación, pues los prisioneros políticos del Perú aplicamos convertir, las mazmorras de la reacción en Luminosas Trincheras de Combate y si ayer lo hicimos con armas en toda esta IV etapa lo hacemos con lucha política.

Por eso nuestra principal consigna es luchar por ¡Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional! Y es así porque la guerra popular del Perú fue un hecho político y su solución debe ser política, y la forma histórica de solución política es la amnistía, y ésta debe llevar a una reconciliación de cierre heridas y se pase a un nuevo momento de lucha por los derechos fundamentales conculcados por la gran burguesía compradora que impone 20 años de neoliberalismo, 100 años de capitalismo burocrático y que está imponiendo una nueva acumulación originaria para hacer la sociedad simplemente capitalista, plan político y económico de largo aliento que significa agravar la explotación y ahondar la represión. Solamente luchando por los derechos fundamentales y del pueblo avanzará la lucha de los prisioneros políticos del Perú.

Hoy se ha creado un Movimiento de lucha por la Amnistía y los Derechos Fundamentales enarbolando nuestro derecho a actuar políticamente dentro del artículo 35 de la Constitución Política del Perú parte del cual somos los prisioneros políticos del Perú y desde aquí hacemos votos por su desarrollo. Que la ley peruana se aplique sin discriminación y se legalice el Movimiento cuyo trámite en curso cumplió con todos los requisitos demandados.

En este día nos solidarizamos como prisioneros políticos del Perú con todos los presos políticos del mundo, los marxista-leninista-maoístas somos parte de su lucha y ellos de la nuestra por eso elevamos la voz:

¡Por la libertad de todos los presos políticos del mundo!
¡Respeto a sus derechos! ¡Amnistía General!

17 de abril del 2011
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