OPERATIVO POLICIAL ILEGAL Y MONTAJE CONTRA LIBERTADES

DE CINCO A CINCO

A las 5.30 de la tarde del día jueves 24 de junio el régimen decidió lanzar sus aparatos represivos contra las inermes 40 prisioneras políticas de Santa Mónica o simplemente Chorrillos, en el Sur limeño.

“Las conozco –acaba de decir Gustavo Gorriti en Cuarto Poder-, he entrevistado varias veces a Elena Iparraguirre, y lo que puedo decir es que ellas no están por la violencia. Además, varias pasan los 50 o 60 años”.

Cerca de 200 miembros amenazantes de la Goes, irrumpieron en el interior del penal e hicieron bajar a las reclusas al patio para proceder a una agresiva y meticulosa búsqueda de pruebas con apoyo de un centenar de efectivos de la Dincote. Pero para buscarlas y fabricarlas debieron transcurrir doce horas.

Extenderla toda esa noche invernal, tan cruda y saturada de la humedad propia de una zona costera como Chorrillos, es también una agresión.

ELENA IPARRAGUIRRE SE PRONUNCIA

En pronunciamiento fechado domingo 27 y difundido a las agencias informativas – “A la opinión pública”- la guerrillera, poetisa y pintora maoísta, habló claro y fuerte sobre lo acontecido:

“Es abusivo, ilegal, vejatorio y humillante. Han incursionado a la carrera desde la puerta principal hasta las celdas del tercer piso del Pabellón B, profiriendo a gritos agravios a nuestra condición de mujeres y de ciudadanos con derechos”, fue “¡Desproporcionado y evidente provocación”.

“Se han ensañado -prosigue el pronunciamiento- contra quienes gestionan su derecho a la liberación condicional, entre ellas Maritza Garrido Lecca cuyo expediente ya estaba observado ente la presión gubernamental, o a la compañera Margot Liendo de 61 años, víctima de la masacre de Castro Castro, el 92, nunca indemnizada pese a sentencia de la CIDH, con 22 años de prisión efectiva”.

Iparraguirre destaca el trato correcto y respetuoso con las autoridades penitenciarias, incluido el Jefe de Seguridad del Inpe quien “también respetuoso nos garantizó de palabra que los objetivos eran drogas, alcohol y artefactos prohibidos”. Esto hasta que intervino la Dincote, “a partir de allí desconocieron todo, ley, delegaturas, respeto, todo”.

HÁBEAS CORPUS CONTRA EL JEFE DEL INPE

El día 26 las prisioneras ya habían presentado un recurso de Hábeas Corpus contra el jefe del Inpe José Rodríguez Rabanal, amparándose entre otros, en el artículo 25, inciso 1 del Código Procesal Constitucional, que dice: “Procede el Hábeas Corpus u omisión que vulnere los siguientes derechos. 1. La integridad personal y el derecho a no ser sometido a torturas o tratos inhumanos o humillantes”.

Continúa la argumentación basándose en el inciso 17, primer párrafo: “El derecho del detenido o recluso de no ser objeto de un tratamiento carente de razonabilidad y proporcionalidad, respecto de la forma y condiciones en que cumpla el mandato de detención o pena”.

REQUISA ILEGAL Y MONTAJE

Los medios de comunicación, ya estaban listos para difundir la requisa y sus sospechosos hallazgos. Pero no dijeron nada acerca de la legalidad del operativo. Es posible que ya no tanto “el papel aguante todo”, sino que “los USB aguanten todo”, como antes “las laptop aguanten todo”.

El operativo lo hicieron “sin ajustarse al Código de Ejecución Penal, con presencia de fiscales que no dieron sus nombres y que ampararon las violaciones que denunciamos”, dice el Hábeas Corpus.

Denuncia el documento. “Las internas no solamente han sido golpeadas y vejadas, sino que se les ha introducido las manos en sus partes íntimas”.

Ante la flagrante agresión y la respuesta de las reclusas que no fue más allá de los reclamos, Marcos Ibazeta –uno de los operadores jurídicos del fujimorismo- se solazaba en los programas a donde acudía para ayudar a orquestar la campaña en marcha, diciendo: “Ahí está ¿ven? ahí se ve que no han renunciado a la violencia”.

En la reciente “Queja por vejaciones, daños materiales y violación de derechos fundamentales”, del 27 de junio, presentada a la Directora, las prisioneras inciden en la desproporcionada presencia de la Dincote como prueba palmaria de que, en efecto, llegaron a realizar un montaje.

Lo que abona la ilegalidad del operativo – según este mismo documento-, es la violación del Código de Ejecución Penal que en su artículo 107, porque sólo puede ingresar la Policía Nacional con autorización de la Directora del Penal, cosa que nunca ocurrió.

EL TRASFONDO DEL ASUNTO

En la “Solicitud de garantías para nuestra vida e integridad”, documento elevado a la Directora del Penal al día siguiente de la requisa, las prisioneras señalan el objetivo del operativo:

“Denunciamos que el inconstitucional, ilegal, arbitrario y abusivo operativo tiene por finalidad hacer un montaje lleno de falsedades para impedir la libertad de los prisioneros políticos, como declarara el Presidente de la República y luego el presidente del Inpe la semana anterior”.

En efecto, Alan García había dicho, “Yo me encargaré de que no salga ningún terrorista”. Y subió los decibeles de su soberbia hasta que quedó bloqueada su memoria mediata y procedió a la trasmutación de las cosas: “Pedir amnistía general para el más grande carnicero de la historia, es apología al terrorismo”.

En suma, amnistía general es “apología al terrorismo”. Por tanto apuntaría contra una lucha totalmente legítima, como afirman diversos analistas, que es la de conseguir una amnistía general.

NECESIDAD DE AMNISTÍA GENERAL Y RECONCILIACIÓN

Decía Mauricio Mulder a fines de mayo que, “Desde el año 93… Sendero adopta la solución política negociada… el frente bélico lo trastocan por un frente político, un frente social y un frente jurídico”.

“Ya han pasado los años –prosigue- y tarde o temprano los condenados a 20 años cumplirán 20 años. En algún momento la sociedad peruana va a tener que prepararse para cuando salgan… ahora la sociedad peruana no está preparada”. En este punto discrepa con el altisonante García Pérez.

Sobre ese punto, el jurista y consultor internacional, Luis Pássara, señala a los medios de comunicación y a un sector de “extrema derecha”, como promotores de la exacerbación de los ánimos, para oponerse a las libertades condicionales, hacer anticomunismo y de paso, llevarse de encuentro a opciones que él denomina “más moderadas”.

Elena Iparraguirre apunta en ese mismo sentido: “La parte más recalcitrante de la reacción peruana reaviva los momentos más negros de la historia de la humanidad al no tolerar las ideas cuestionadoras de “lo establecido”, por eso persiguen a los marxistas-leninistas-maoístas del Perú, pretenden desaparecer al PCP y extinguir a sus componentes, familiares, abogados, amigos o simpatizantes. Esto es ignominioso, las ideas se combaten con ideas no con represión”

La prisionera maoísta cierra su pronunciamiento con estas palabras: “Lo hecho el jueves 24 de junio de 5 a 5 horas contra 40 mujeres desarmadas y poniendo en zozobra a más de 200 prisioneras de este penal divide en vez de reconciliar, esto perpetúa la represión en vez de amnistiar a todas las partes, esto militariza en vez de dar una solución política para lo cual seguiremos bregando junto al pueblo”.
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